258. La estructura perversa y los rasgos de perversión.

La estructura perversa tiene como paradigma al sujeto fetichista, aquel que necesita de un objeto fetiche -unas medias rotas, unos zapatos rojos, un liguero, unas trenzas, un lunar en el seno, etc.-, para alcanzar la satisfacción sexual. Lo que fundamentalmente caracteriza al sujeto con una estructura perversa es que él tiene una certeza sobre su goce, es decir que él sabe muy bien cómo, dónde y con quien alcanzar la satisfacción sexual. Un verdadero perverso es un sujeto que “ya sabe todo lo que hay que saber sobre el goce” (Miller, 1997, p. 27).

La estructura perversa abarca también a las denominadas desviaciones de la conducta sexual, como por ejemplo, la homosexualidad, la pederastia o pedofilia, la necrofilia, la zoofilia, como también el sadismo, el masoquismo, el voyeurismo, el exhibicionismo, etc., conductas estas que en la psiquiatría contemporánea se denominan parafilias.

Con respecto a la estructura perversa y al concepto de perversión en el psicoanálisis, hay que aclarar que es lo uno y qué es lo otro. Es decir que en el discurso psicoanalítico, la palabra «perversión» tiene dos acepciones: una de ellas hace referencia a la estructura clínica o psíquica de un sujeto, y la otra a la sexualidad humana, la cual tiene, a su vez, un carácter perverso; toda la sexualidad humana, esa que denominamos “normal”, también contiene toda una serie de comportamientos de carácter perverso; se denominan en el argot psicoanalítico «rasgos perversos» o «rasgos de perversión». Con Freud la perversión como concepto alude a la alteración del supuesto objeto normal de la sexualidad -el sexo opuesto-, y la alteración de la supuesta meta normal de la sexualidad -el coito-.

Es muy distinto, pues, que un sujeto sea un verdadero perverso, a que un sujeto neurótico tenga en su sexualidad un rasgo de perversión. Es muy importante tener claro todo lo relacionado con la sexualidad humana, ya que, en principio, se podría decir que, cada una de las estructuras -la neurosis, la psicosis y la perversión-, son formas de organizar la sexualidad, o si se quiere, son respuestas a la forma como se estructura la sexualidad en el sujeto. También se podría decir que son formas de respuesta a la historia sexual infantil del sujeto, historia que se desenvuelve en lo que Freud denominó «el complejo de Edipo» y su núcleo central: el «complejo de castración».

Comentarios

Anónimo dijo…
Según lo que usted escribe acá, todo homosexual es un perverso y el perverso se diferencia del neurótico en que, a diferencia de éste, el perverso sí tiene una certeza y es sobre su goce y que "un verdadero perverso “sabe muy bien que existe para gozar y el goce le es, en sí mismo, una justificación de la existencia.”"

Usted habla constantemente de lo que le ha demostrado la experiencia, ¿no le ha demostrado la experiencia como analista que un homosexual, por más perverso que se le califique, experimenta también una falta de ser? ¿El homosexual, por serlo, justifica su existencia porque goza al tener como objeto sexual alguien de su mismo sexo?

Yo, como profesora y analista, considero que es peligroso tragarse la teoría entera para luego vomitársela, en forma de blog, a lo estudiantes y demás lectores. Todo discurso responde a un contexto pero los contextos cambian y las teorías tal vez no apliquen de la misma manera. Es nuestra tarea confrontar esas teorías con el mundo real y sacar nuestras propias conclusiones.

Aunque algunos, veo, se conforman con hacer pequeños resúmenes de lo que leen y darles un aire (¿absolutista, científico, incuestionable?) de certeza con las citas que realiza.

No sé cuál sea su estructura psíquica, señor Bernal, pero en sus escritos que es un ser de certezas.
Hernando dijo…
Sra. profesora y analista, en efecto, una cosa es la estructura perversa y otros los rasgos de perversión; estos últimos los tienen todos los neuróticos, que son los que padecen la falta de ser; así pues, hay homosexuales que son verdaderos perversos, y hay homosexuales neuróticos, y es muy importante distinguir unos de otros. Profesora, muchas gracias por su "vomito", y no, no soy psicótico, erró en el diagnóstico de mi estructura.
Anónimo dijo…
jajaja, justamente mientras leía el comentario de la profesora analista pensaba en la respuesta de el homosexual que goza y el homosexual que sufre. Ah y vaya uno a saber profe (bernal) si la profe "analista" lo diagnostico desde la certeza psicótica o desde la certeza de goce.
Anónimo dijo…
Peleas académicas everywhere... LOL
Anónimo dijo…
El viejito Freud no se equivocaba al referirse sobre: " El narcisismo de las pequeñas diferencias, es la obsesión por diferenciarse de aquello que resulta más familiar y parecido. " Amigos el Edipo es una belleza,se deja ver en diversos contextos, saludos.
Anónimo dijo…
Quien escribió este pseudo artículo copiado de otra pagina es una persona que carece de información pésimo!!!
Edperea dijo…
Buenas noches , antes que nada quisiera aclarar que aún soy un estudiante y la pregunta que haré, será con la necesidad de aprender y liberarme un poco de la ignorancia; mi pregunta es ¿ puede en alguna medida , que estas tres fases o denominaciones "neurótico, psicótico y perverso , estar muy relacionados y no actuar independientes una de las otras , sino que las tres se alimentan constantemente entre si ?

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