582. «Maritablemente»: el discurso siempre dice más de lo que el sujeto dice
El caso clínico que Lacan presenta en su seminario Las formaciones del inconsciente (1957-1958), del paciente que usa la palabra «maritablemente» (fusión de maritalmente y miserablemente), ilustra la brecha entre el enunciado (lo que se dice) y la enunciación (el acto de decir). El sujeto no pretendía hacer un chiste; fue un "mensaje inocente" que brotó de su inconsciente. Aquí, el paciente actúa como un «mensajero de los dioses». El mensaje excede al mensajero: la verdad de su miseria conyugal se impone por encima de su intención consciente. Esto contrasta con el «discurso vacío» de la realidad cotidiana, ese zumbido de palabras clichés y empleos fijos del lenguaje en el que el sentido ya viene dado y «no dice absolutamente nada» (la palabra vacía). La agudeza o chiste (al igual que un lapsus o un acto fallido) rompe ese molinillo de repetición y hace surgir la dimensión de la verdad, distinta de la simple realidad. Así pues, la gran lección de Lacan es que el inconsciente ...

