590. «Al comienzo de la experiencia analítica fue el amor»
En la cultura contemporánea existe una profunda inclinación a pensar las relaciones afectivas y el encuentro terapéutico desde el ideal de la simetría. Reconforta la expectativa moderna de una «intersubjetividad» fluida y equilibrada: una dinámica idílica resumida en el juego sutil de «yo te comprendo, tú me comprendes». Se asume habitualmente que el amor auténtico o el progreso en la consulta deben ser diálogos perfectamente armónicos, en los que dos conciencias transparentes se reconocen, se comprenden y se complementan sin fricción ni tropiezo. Sin embargo, al examinar la experiencia clínica y la singular relectura que Lacan (2003) realiza del amor clásico, esta expectativa de consonancia se desmorona. El amor y la transferencia analítica no emergen de la reciprocidad ni del entendimiento mutuo, sino de una irreductible asimetría. En el Seminario VIII: La transferencia , Lacan (2003) advierte que la dimensión fundamental del amor y del deseo humano nace de una «disparidad» radical (...
