588. ¿Por qué el deber sofoca el deseo?
La moralidad es, con frecuencia, el último refugio del descontento. Lo que se llama «moral» suele ser una coartada para no enfrentar una pregunta mucho más inquietante: la de la relación del sujeto con el deseo. El sujeto vive bajo el peso de un imperativo que le dicta ser «buen ciudadano», padre abnegado, profesional ejemplar o emprendedor y, sin embargo, el malestar persiste. Existe una zona de sombra en la que el cumplimiento del deber no produce satisfacción, sino un vacío amargo. En el Seminario VII, Lacan (1990) no se propone ofrecer un nuevo código de conducta, sino que produce un desplazamiento decisivo: la ética del psicoanálisis no se organiza alrededor de ideales de adaptación, felicidad o normalidad, sino alrededor de la relación del sujeto con su deseo. Adentrarse en la ética del psicoanálisis exige abandonar la comodidad de los manuales de autoayuda y las promesas de felicidad universal. Es una invitación a reconocer que la verdad del sujeto no se encuentra en el cumplimi...
